lunes, 15 de septiembre de 2008

Ni Nostradamus ni Parravicini: ¡Petete 2000!

(click en el siguiente vínculo para ingresar a las predicciones subidas al blog hasta el momento: Petete 2000)

Hoy cayó en mis manos -literalmente; se me vino parte de la biblioteca familiar encima- un libro que tiene más de treinta años.
Aquellos que crecieron en épocas donde Martín Karadagian no era sólo un mito urbano, recordarán el Libro Gordo de Petete. Acabo de recordar hace solamente un rato lo gordo que era, al caérseme encima.
Esta colección, venía con libro adicional llamado "Petete 2000" que explicaba y anunciaba qué cosas iban a cambiar en nuestras vidas con el advenimiento del lejano siglo XXI. Era en su momento una especie de "Conozca Más" o "Muy interesante" para niños.
Estuve un largo rato curioseando las cosas que pensábamos hace treinta años que ocurririan en nuestro presente actual y no pude evitar disparar más de una carcajada.
Algunas cosas, increiblemente sucedieron o fueron ampliamente superiores a las expectativas de la época. Otras, son francamente para despanzurrarse de la risa debido a la altísima dosis de ingenuidad con que fueron imaginadas.

Ahora no puedo escribir más porque soy alérgico al polvillo y hojear este libro me ha destrozado.
Para el próximo posteo les prometo un escaneo de una nota sin desperdicios.
Pero para hacer la espera más entretenida, les dejo una pregunta para que respondan en los comentarios y después vean cual de ustedes es el más banana:

¿Cómo se imaginan que se imaginaban los futurólogos de aquella época las cocinas de los hogares del año 2000?

Las respuestas, en el próximo post, en este mismo blog.


Ah, me olvidaba... Petete fue una publicación del gran García Ferré, para más datos.

17 comentarios:

Cassandra Cross dijo...

Pah! yo tuve este libro en guarda hasta hace unos meses. Comprado en una librería "de viejo", en muy buen estado, a algo de 8/10 pesos.
(Así que mejor no espoileo cómo me imagino yo la cocina del futuro, so pena de espoilearle el próximo post).
Una masa, Petete 2000.

Baterflai dijo...

Te meten una vaca en un colisionador de partículas y solucionan el hambre mundial!!

Ah no?

Bdah.

Apalabrada dijo...

Todos con trajes plateados y comiendo sólo pastillitas.
Fijesé que no le miento.

The Bug dijo...

A las tres, no saben cuan lejos están de imaginar...

Gurisa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Gurisa dijo...

Algo me dice que los de la editora del libro miraban mucho a los Supersónicos :P

Una pena que ya no existan enciclopedias como esas para chicos. Mi sobrina de 4 años disfruta con las revistas que mi hermana y yo "devorábamos" de chicas.

The Bug dijo...

Gurisa, a mi hija le pasa lo mismo que a tu sobrina.
Tampoco hay mucha ciencia ficción nueva y buena para adultos.
Claro, exceptuando las cifras del Indec.
Ah, no, cierto... eso es literatura catástrofe.

Gally dijo...

A mi me compraban la revista "Anteojito" que venía con todos los suplementos de Petete y demás creaciones de la firma.

Yo era fanático de Calculín.

The Bug dijo...

Yo en cambio, Gally, odiaba a muerte al narigón de Antifaz.

Ajenjo dijo...

No se como las imaginaban, pero son mas caras mas cara de loque las imaginabamos.

The Bug dijo...

¿Cómo, Ajenjo, en el 2000 todavía existe el dinero?

Vachi dijo...

Me imagino que serían cocinas de bolsillo, o plegables, o cualquier cosa que no ocupara espacio...

Pd ¿POr qué no me sorprende para nada el dato de que ud sea alérgico?? Juaaaaaaaaaa.

La Mar en Coche dijo...

para mi las cocinas del futuro... eran cocinas a microondas.
vuelo bajo pero seguro... q?

Tezcopoalztoc dijo...

Quiero ver esas predicciones yaaaaa!!!!

Ergosum dijo...

No me van a convencer.
¡Comer pastillas no quiero!
Yo prefiero una empanada,
o un delishioso puchero.

Esta es una cuarteta auténtica de Petete, que aún guardo en mi memoria de núcleos magnéticos.

unServidor dijo...

Ya sé, ya sé... ¿Así?

The Bug dijo...

Ergosum, ¡qué memoria la suya!
Si recuerdo hacerlo -yo soy un brutal desmemoriado- cuando encuentre una de las máximas de Petete la posteo.

unServidor, siempre pasándose de listo, pillín.