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jueves, 7 de agosto de 2008

10 cosas que me imagino que hacen los que no le sacan la bolsa de polietileno a las butacas de los autos nuevos

Y sí, soy fundafóbico.
Las personas que tienen un auto nuevo y a las butacas no les sacan las bolsas de polietileno con las que vienen de fábrica son por definición malas personas.
A lo mejor me acusan de discriminación por lo que voy a confesar, pero estas personas me resultan egoistas, antipáticas, discriminatorias, cagadoras, hipertensas, desconfiadas y ventajeras. Tomá, te lo dije.
Lo mío puede ser prejuicioso, pero si te vas a comprar un auto con ese tapizado chuchi y lo mantenés envuelto en náilon, sos un tarado. Es como querer hacerse un pancho con las salchichas sin sacarlas del paquete.
Porque si hacés eso tan feo de dejar las bolsitas, bien que podrías ser capaz de hacer alguna de estas otras estupideces:
  • Usar los zapatos de gamuza con la caja puesta, para que no se te ensucien, haciendo un agujero en la tapa para meter el pie.
  • Intentar hacerte aplicar una inyección sin sacarle la tapita a la aguja, lo que demuestra que además de tarado sos cagón.
  • Comerte los caramelos sin sacarle el papelito.
  • Usar profilácticos. Pero las 24 horas del día, cosa de mantener todo prolijito y a cubierto.
  • Comprar pececitos y en vez de ponerlos en una pecera tenerlos en la bolsita en las que te lo vendieron.
  • Dejar en la pantalla del televisor esa calcomanía de papel horrible que dice "Real Colors" que te tapa los subtítulos de las películas pero "bueno, che, es que vino de fábrica".
  • Pedir que al morir no te coloquen en tierra y que tampoco te cremen. Certificándolo por escribano, comprometer a la familia a que una vez fallecido te envasen al vacío.
  • Medir el lujo de un hotel, no por la existencia de un jacuzzi en la pieza, loza radiante o lujosas alfombras y mullido somier, sino porque en el lavabo dejaron un cepillo de dientes, un vaso y un peine dentro de bolsitas de nylon selladas.
  • Mientras se espera el plato principal en un restaurante, engañar al estómago chupando -sin abrir- las bolsitas individuales con grisines.
  • Echar al café con leche dos sobrecitos de azúcar, cerrados, revolver y esperar que por ósmosis el líquido se endulce.

Vos, que no sacás las laminitas transparentes autoadhesivas que cubren los display de los celulares nuevos, zafás por un cachito así. Pero sabelo, te tengo en capilla.

sábado, 29 de septiembre de 2007

10 cosas sin las cuales crecí y así quedé

Hay cosas que usamos a diario y al transformarse en necesidad ni siquiera nos planteamos el hecho de que a todas esas cosas hace un tiempo atrás no sólo no las teníamos sino que ni siquiera existían.
Charlando el tema con mi esposa e hija -helado de por medio- empezamos con mi esposa a bucear en nuestras respectivas memorias para recordar como era nuestra infancia a la edad que tiene ahora nuestra hija (es decir a nuestros once años, que quedan exactamente un cuarto de siglo atrás). Es difícil tener que recordar qué cosas no estaban presentes en aquellos momentos, ya que normalmente uno se acuerda de las cosas que sí estaban presentes.
La lista siguiente presenta las 10 cosas más relevantes de la larga lista de cosas con las que convivimos ahora y jamás jamás tuvimos ni hubiéramos podido tener en nuestra infancia.
  1. CD/DVD. Parece mentira. En mi infancia la tecnología pasaba por tener un cassette de 90 minutos en vez de los comunardos de 60. Y tecnología de punta era un grabador con pausa o un doblecassettera. De hechola palabra digital en aquella época se aplicaba solamente para adjetivar el arte de quitarse los mocos de la nariz.
  2. GNC. Los autos eran a nafta o a gasoil. A lo sumo había colectivos eléctricos o trolebuses. Ni alcohonafta había. Los únicos autos que andaban con combustible gaseoso eran unos de juguete que se les ponía un globo inflado para sustentar la propulsión.
  3. Celulares. Por mis once, los popes de las telecomunicaciones usábamos walkies talkies con opción de clave morse. Con eso nos alcanzaba y sobraba. Estar comunicados cuando salíamos equivalía a tener monedas o cospeles para los teléfonos públicos. Caminar mientras se hablaba por teléfono sólo era posible si el aparato tenía un cable largo (es probable que otras familias hayan tenido inalámbricos para ese entonces; no fue mi caso).
  4. Cajeros automáticos. Ir al banco era entrar y pedirle al cajero la plata, no empezar a apretar botones en una maquinola. La gran ventaja debió haber sido -no retiraba plata en esas épocas- que ante la falta de fondos podías putear a alguien de carne y hueso.
  5. Internet. ¡Internet no existía! Por entonces todo eran cartas, postales, estampillas, telegramas, encomiendas. La razón de que no existiera internet es obvia: no se podía cargar en los walkies talkies.
  6. Peloteros. Las casas de peloteros, casas de fiestas para chicos y esas cosas no existían -al menos en Rosario- por lo que de mi generación para atrás no podemos concurrir a esos lugares sin fantasear y pensar "aaaah, ojalá se quedé llorando algún chico adentro así me hago el boludo y me meto con la excusa de sacarlo a chapotear entre las pelotitas", excusa usada con frecuencia por mí durante la más tierna infancia de mi hija.
  7. Radios FM. Yo crecí sin radios FM, escuchando simples y long play. Como al bebé que lo tranquiliza chupar la teta de la madre, cuando escucho el ruido a fritura de los viejos vinilos vuelvo por un instante al útero de mi infancia.
  8. Microondas. En mi época de tomar la leche antes de ir a jugar a la puerta, había que hacer guardia frente al jarrito mientras la leche se calentaba al fuego. ¿O ustedes tenían jarritos con relojes y que hacían peep-peep cuando se estaba por volcar la leche?
  9. Aberraciones lácteas. Danonino, Actimel, lactobacilos y todas esas cosas no existían. Antes las vacas eran más simples. A todo esto, ¿alguien sabe qué paso con un derivado de la leche que se llamaba leche cultivada?. Jamás volví a verlo por ningín lado.
  10. Windows. ¡Loco, no existía Windows! Ni mouse, ni webcam, ni scanners, ni nada. Las palabras minimizar, restaurar, reiniciar, resetear y uplodear estaban totalmente fuera de nuestra órbita. Lo único que hacían clic en esa época eran unas ranitas metálicas que solían regalarse como juguetito en los cumpleaños.
Podría seguir, pero necesito imperiosamente ir a llorar al rincón. Disculpen.

sábado, 23 de junio de 2007

las 10 fotos mejor pagas que nunca se sacaron

Hay fotos que deben valer millones y cambian la suerte del feliz papparazzi.
Hace poco lo vivimos con las de la Bolocco en sus vacaciones sin Menem y más atrás con las del accidente de Lady Di.
Pero, las fotos que pueden llegar a valer tanto como una pintura de Goya -sobre todo la posibilidad de acceder a ellas en forma exclusiva- aún no se han sacado.
Lamentablemente muchas ya no podrán sacarse por cuestiones que resultarán obvias.
Según he recopilado de múltiples fuentes (que no pienso citar para no pasar papelones) éstas serían las 10 fotos jamás sacadas mejor pagas de la historia:
1 El pis lunar. En un acto de rebeldía y protesta contra la guerra fría, Neill Armstrong habría abierto una bragueta oculta en su traje, orinado durante su primer caminata lunar, escrito en el polvo del suelo su nombre con pis y anduvo correteando por ahí con su pito afuera como correspondía en pleno apogeo hippie. Obviamente el gobierno estadounidense debió cortar todas estas partes de las filmaciones y por culpa de esta manipulación fílmica muchos descreen aún hoy del alunizaje.
2 El abrazo de Guayaquil. Cada vez mayor cantidad de historiadores sostienen que el encuentro entre San Martín y Bolívar distó mucho de ser cordial. Debido al sepulcral secreto con que ambos próceres mantuvieron lo conversado, nada se sabe de los puntos tratados e incluso se sostiene que este ríspido encuentro derivó en la insólita retirada de San Martín de aquellas tierras. Si bien no hay fotos que lo demuestren, se especula que el encuentro fue en vez de un abrazo un duelo de pulseadas.
3 El asesinato de Kennedy. Si este suceso hubiese ocurrido unas décadas más tarde, algún oportunista en sus quince minutos de fama -y dinero- hubiera tenido una fotografía esclarecedora tomada con la cámara de su celular.
4 Las oscuras preferencias de Tinky Winky. Aparentemente este teletubbie abusa de sus otros tres compañeros, vive sumergido en la droga y es raro que se lo vea sobrio. Digo aparentemente, porque aún no hay foto ni registro que lo demuestre.
5 Hitler en el mostrador. Cómo muchos otros nazis, se comenta que el mismísimo Adolf se vino para la Argentina unos meses antes de la caída de Berlín. Se rumorea que durante muchos años subsistió gracias a una modesta verdulería paradójicamente instalada entre dos tiendas judías en el barrio de Once, en pleno Buenos Aires.
6 La sonrisa de la Gioconda. Es una verdad a voces que la risa de la Gioconda -pícara y a todas luces reprimida- se debe a su esfuerzo por contener la carcajada ante la emisión por parte de Leonardo de un sonoro gasesito. Leonardo le habría ordenado que pese a todo se estuviera quieta, cosa que la dama intentó respetar lo más posible. Dudé si colocar aquí este ítem porque el pedito no hubiera salido en la foto, a no ser que -como dicen- las vestiduras del viejo artista se agitaron bastante.
7 La coima al escribano Prato Murphy. Este prócer de los concursos y sorteos televisivos no sería tal si alguien hubiese tenido la deferencia de obtener una foto con el momento en que reclamaba a los ganadores su parte del botín.
8 La otra cara de "la mano de Dios". Mucho menos conocido que la realidad de que Diego hizo el gol con la mano, es el hecho de que el arquero inglés Shilton a último momento cerró la suya y contrajo el brazo para dejar pasar la pelota. No hay hipótesis sobre el motivo por el cual pudo el guardavallas haber permitido el gol ya que desde entonces se refugia de la prensa en su -en aquel entonces- recién adquirido castillo medieval.
9 Fidel Castro de shopping. Parece ser que sí, que es verdad. En un inaccesible ala de su residencia, el líder cubano mantendría en secreto su gran colección de llaveritos recuerdo de Hollywood, remeras de afamadas marcas internacionales, un sinfín de modernos artefactos electrónicos y su propio local de Mc'Donalds. Cómo argumenta el presidente, los gustos hay que dárselos en vida.
10 El verdadero color de Michael Jackson. Mucho antes de que se transformara en blanco -blanco oscuro pero blanco al fin- e incluso mucho antes que fuera negro, se dice que Michael Jackson era de un color turquesa apagado. Es más, se comenta que incluso tenía ese color mucho antes de que su cuerpo tomara la apariencia humanoide que le conocemos desde sus épocas en The Jackson Five, antes de las sucesivas mutaciones a la que lo ha sometido la madre naturaleza.



Nota: Los posts reloaded del día de la fecha son Una joyita imperdible y Para gato, medio cogotudo, un post muy en el estilo -sin quererlo y salvando las distancias- de Monstruos y Berenjenas, del amigo Mux.

lunes, 23 de abril de 2007

Las 10 cosas más importantes que se olvidaron de inventar

Después de todo los científicos son humanos, pero años y años de avances científicos y aún los siguientes inventos están aún en veremos.
A ver si los señores se ponen las pilas y se van poniendo en campaña para resolver estas cuestiones.
  1. Cámara detectora de faltante de papel higiénico. ¿Hasta cuando vamos a tener que seguir a los alaridos desde nuestro santo trono pidiendo a nuestros seres queridos que nos alcancen un nuevo rollo?. La ventaja de la cámara es que permitirá saber de una vez por todas quien fue el desgraciado que lo terminó y se hizo en boludo.
  2. Paraguas de campo de fuerza. Yo no quiero más mi viejo paraguas. Quiero un campo de fuerza que me rodee. Esto evitaría también las salpicaduras por baldozas flojas.
  3. Control remoto inteligente. A mi me cansa hasta hacer zápping. Creo que todos necesitamos un control remoto que haga auto-zapping, deteniéndose 15 segundos en cada canal y continuar así hasta el final y vuelta a empezar.
  4. Gaseosa de naranja con gusto a naranja. Parece una boludez, pero este producto verdaderamente no existe todavía.
  5. Curitas tamaño oficio. Es producto evitará el tener que ponerse unas cuatro o cinco en el rostro después de afeitarse con una de estas nuevas maquinitas de 10 o 12 cuchillas. Parece mentira como suben la cantidad de filos de una afeitadora y no aumentan el tamaño de los apósitos.
  6. Zapatos anti-caca. Ya está el teflón en las sartenes y antiadherente en las ollas para que no se peguen los alimentos, los guantegoma para que no se te engrase la mano y todavía nadie hizo algo para que no se te pegue la caca de perro en la suela de los zapatos.
  7. Sandía sin semillas. A ver si aprovechan los cultivos transgénicos para algo verdaderamente útil.
  8. Celulares sumergibles. Nadie piensa en hablar debajo del agua, pero por lo menos se podrían enviar y recibir SMS.
  9. CDs y DVD con garantía de apertura. Parece mentira que todavía tengamos que seguir eligiendo los compacts por lo fácil o difícil que nos parezca abrir el celofán que los envuelve.
  10. Casco lector de cerebro. Me cansé de escribir con el teclado. Quiero un casco que me lea los posts directamente del cerebro y los escriba, mientras como -si quiero- dulce de leche con los dedos.

jueves, 8 de febrero de 2007

10 maneras de ahorrar plata para las vacaciones

Después de muchos años de sequía, este año logramos ir de vacaciones en familia.
Eso sí, llevó todo un año de sacrificios lograrlo.
Como no somos ningunos egoistas, les dejo acá diez consejos para que pongan en práctica durante trescientos cuarenta y dos días y logren pasar relativamente bien los catorce restantes del año.

  1. La ley exije que si usted compra en un negocio y por falta de cambio no pueden entregarle el vuelto justo, siempre debe redondearse a favor del cliente. Planifique cuidadosamente sus compras para que siempre su compra termine en cuatro o nueve centavos. Como las monedas de un centavo no están circulando, el redondear a un importe menor que termine en cero o cinco centavos hará que por cada compra usted ahorre cuatro centavos. Si no entendió como viene la cosa, mejor vaya armando la Pelopincho porque no tiene otro futuro.
  2. Si en vez de hacer una sola compra, divide su compra en diez partes y hace diez veces la cola para pagarlo en diez veces, aplicando el método anterior estaremos ahorrando cuarenta centavos en total. Subdividiendo aún más la compra obtendrá mejores dividendos.
  3. Repitiendo el método 2 hasta el hartazgo, no solamente ahorrará de su bolsillo, sino que además nunca más gastará un centavo en bolsas de residuos ya que su casa se plagará de bolsitas de supermercado.
  4. Cuando tenga que tomar un colectivo, haga lo siguiente: suba al coche y una vez que arranque pregúntele al chofer si lo deja en tal o cual lado donde usted sepa que este colectivo no pasa. Cuando el chofer le diga que no, pídale instrucciones sobre como llegar, si sabe qué otro ómnibus lo deja, que recorrido hace o si cambió hace mucho.
    Una vez que haya viajado entre dos y cuatro cuadras gratis (o lo más que pueda demorar la estancia), bájese y espere el siguiente coche. De esta forma llegará a su destino absolutamente gratis.
  5. Abuse de los vendedores de sandía que suelen aglomerarse en verano a los costados de las rutas. Muéstrese un cliente exigente y pruebe todas las caladuras que sandía que le ofrezcan para convencerlo. Una vez saciada su hambre, avise que mejor no llevará nada porque la sandía le da diarrea.
  6. Vaya a un shopping que posea un patio de comidas muy concurrido con muchos locales.
    De alguna mesa en donde queden envoltorios de algún local de comida chatarra (son ideales las cajitas de cartón del boliche del pelirrojo payaso trolo o las bolsitas de papafritas del bodegón del rey de las hamburguesas) tome uno de estos residuos y vaya hasta el local de donde fueron expendidos.
    Con cara de "hace un ratito nomás que compré esta porquería acá" digale al que atiende el mostrador: "¿me das un par de ketchups para las papas? ". Obviamente puede reemplazar el ketchup por el aderezo que más le agrade o el que esté faltando en su heladera.
    Repitiendo esto dos o tres veces por semana nunca más gastará en este tipo de alimentos.
  7. Cerca de la pantalla en las salas de cine, suele haber una o dos puertas de emergencia que suelen dar a la calle. Desde afuera, debido a que la puerta no tiene la misma protección acústica que las paredes, suele escucharse la banda sonora de la película que estén proyectando.
    En vez de gastar dinero en llevar los críos al cine, júntense en familia a escuchar la película desde afuera y si es usted hábil con las manos, puede complementar el efecto cine haciendo sombras chinescas alusivas contra la pared.
  8. Nunca deje de faltar a ningún cumpleaños al que sea invitado y mórfese hasta las velitas de la torta.
  9. ¿Gastar en regalos?, ¡ni hablar!. Guarde sin usar todos los regalos que le hagan a usted (algún sacrificio hay que hacer, aproximadamente siempre los recibirá en la misma cantidad que los que tenga que hacer usted) y regálelos a los cumpleañeros. Eso sí, anote quien le entregó cada uno, no es cuestión de devolver el regalo al que nos lo entregó.
    Tampoco regale aquellos que haya recibido personalizados con su nombre, como tazas y libros dedicados. O hágase invitar a cumpleaños de gente que se llame como usted.
  10. Déjese de boludear en internet. ¿Usted sabe cuanto gasta por mes leyendo huevadas en lugares como éste?. Ya mismo se me va desconectando, se va tranquilito y a la cama temprano, casi antes que oscurezca, que no es cosa tampoco que todos los ahorros se le vayan después en la boleta de la luz.

viernes, 12 de enero de 2007

Los diez empleos peor vistos por los prójimos

Hace poco, un tipo que vino a picotear algo al comedor, nos veía trabajar a cuatro manos y en una de las pasadas que hice junto a él me dijo: "la verdad, ¡qué trabajo fulero el de ustedes!".
Claro, nos veía renegar con las mesas, con los altibajos ánimos de nuestra concurrencia y tratando de satisfacer a todos los comensales.
Sin embargo, le aclaré, laburo jodido es aquel en que uno puede ser la mejor de las personas y no obstante la gente te putea (a la cara o mentalmente), si puede te escupe o se alegra de tus miserias.
Nos enfrascamos en una discusión constructiva y salió a la luz la siguiente lista, que incluye los peores 10 puestos laborales, en los cuales, seas lo santo que seas, siempre serás visto como la encarcación de Lucifer.
  1. Árbitro de fútbol
  2. Operador de radares de control de velocidad
  3. Proctólogo
  4. Agente de las fuerzas de seguridad
  5. Poseedor de cargo político y/o público
  6. Vendedor de celulares
  7. Inspector de tránsito
  8. Vendedor de rifas y bonos contribución de los domingos a las 9 de la matina
  9. Abogado
  10. Acomodador compulsivo de autos en la vía pública
Podría no ser éste el ranking completo, pero se le acerca bastante.
Además, tampoco somos poseedores de la verdad revelada.
Usted puede coincidir con nosotros en la elección, o bien, si lo prefiere, puede optar por estar absolutamente equivocado.

Nota 16/01/2007: A pedido del público se incorpora al ranking el empleo TELEMARKETER, en el puesto 2Bis (bah, un 2,5). No la paso al primer lugar porque con los dos primeros puestos ya tengo una cuestión personal de por medio y con eso no se jode.

jueves, 14 de diciembre de 2006

10 cosas que voy a hacer después que me muera

Cómo primer trabajo práctico en el nuevo curso que estoy haciendo (al final me convencieron en las Academias del Siglo para que me capacite en alguna profesión post-mortem) me pidieron hacer la lista de las 10 cosas que haría si fuera un fantasma invisible.
Según me explicaron, un fantasma es aquel que todavía -si bien ya está muerto- no tiene cumplimentado los trámites administrativos para pasar sin más al otro lado. Mientras tanto no estén los papeles al día y sello sobre sello, queda a mitad de camino: sería como una especie de zona franca o sección de embarque en los aeropuertos.
Hechas las aclaraciones pertinentes (no muchos de ustedes deben concurrir a la academia) les paso el listado de mis diez cosas que haría durante ese mientras tanto, sin estar ordenadas por prioridades.
  1. Podría colarme en el campo de juego de los partidos de fútbol de primera división, tomar alguna pelota que venga al rastrón y empezar a correr zigzagueando jugadores y convirtiendo goles fantásticos.
  2. Me subiría a un colectivo e iría tocando timbre en todas las esquinas y cuando el colectivero vaya a atrás a revisar el pulsador pasarme adelante y empezar a tocar bocina.
  3. Me pararía en los green de campos de golf y desviaría los tiros que vayan al hoyo, o colaboraría para convertir hoyos en uno.
  4. Me divertiría haciendo levitar cosas en las iglesias, en plena misa.
  5. En las fiestas de casamiento, haría tropezar a los novios cuando pasen por al lado de la torta.
  6. Recorrería las entradas de las escuelas durante los horarios de entrada y salida de clases e iría desinflando las ruedas de los que entorpecen el tránsito estacionando en doble fila o sobre la mano contraria.
  7. Estrellaría pasteles de crema como por arte de magia en el rostro de los políticos que están siendo entrevistados en programas de televisión.
  8. Iría a mi propio velorio y sacaría a patadas en el culo a los que escuche contando chistes o cometiendo otras faltas de respeto similares.
  9. Iría al casino y haría que la bolita de la ruleta siempre quede sobre los números que hayan apostado personas que me simpaticen.
  10. Me tomaría un tiempo para perseguir al perro de mi esposa y darle una buen puntín en el traste cada vez que se agache a cagar en los lugares donde sabe que no debe.

Esta es una lista más que incompleta y todavía no la he presentado a mis profesores, así que estoy a tiempo de corregirla.
Escucho sugerencias.

miércoles, 29 de noviembre de 2006

10 frases mala onda

Pueden parecer simpáticas, pueden parecer graciosas. A veces uno piensa que se dijeron sin intención, y otras incluso nos halagan.
Pero, no hay que dejarse engañar, aunque todas parezcan inofensivas.
Acá va el ranking de las 10 frases con más mala onda camuflada:

  1. "Hasta que la muerte los separe"
    ¡Qué premonición fea! ¿Para qué augurar semejante final?. A veces no se si es un deseo o una sentencia.
  2. "Atate los cordones que te vas a tropezar"
    Recapacité sobre esta frase cuando la leí en el blog de Podeti. Decime que el que te la dice no te imagina con la ñata contra al piso y no te creo.
  3. "No te ofendas por lo que voy a decirte, pero... (completar aquí)"
    Ya empezamos mal, ¿qué puede haber de bueno tras esa frase?.
  4. "Sentate, no quiero que te asustes, pero... (completar aquí)"
    Te aviso que ya lo lograste. No sólo me asustaste sino que sólo el temor por lo que sigue me impide notar que he perdido el control de los esfínteres.
  5. "Yo te había avisado..."
    Creo que un "te lo merecés por boludo" sería más sincero.
  6. "Ahora si te queda lindo el corte de pelo"
    ¿Y antes qué?, ¿me quedaba feo? Si hubieras avisado antes, che.
  7. "¿Qué cómo es? (suspiro fingido), es resimpático, pobrecito"
    ¿Necesitamos aclarar más?
  8. "Podría haber sido peor"
    No se muy bien si quiere decir "dejá de llorar por boludeces" o "la sacaste barata, si fuera por mí te hubiera ido realmente mal".
  9. "Creeme que a mi me duele más que a vos"
    Si, y las vacas vuelan.
  10. "Lo hago por tu bien"
    Estaríamos de acuerdo si no fuera por esa sonrisita tuya en los labios.

En fin, estas son las diez que se me ocurren ahora, la lista es más larga.
Y no me digan que se les ocurren mejores, eso también es mala onda.

viernes, 17 de noviembre de 2006

10 respuestas reservadas

Así como les presenté anteriormente 10 de las preguntas para las que no tengo respuestas -lista que crece exponencialmente a diario- me pareció conveniente ilustrarlos con una lista de 10 respuestas que mantengo en la punta de la lengua para, en un futuro espero no muy lejano, poder sacarlas a la luz a la menor oportunidad que se me ofrezca.
No sólo debo trabajar duro para poder darle caracter de respuesta a cada una de ellas, para que no sean sólo una mera mentira, sino que debo estar atento a la formulación de las preguntas correctas.
A fin de asegurarme al menos este último punto, se las canto.
Ya saben, tengan sus preguntas a mano para cuando me crucen.

1) ¿Cuál?, ¿esta casa?. Ah, no se, todavía no entré. Me la compré de calentura la semana pasada porque me gustaron los helechos del frente.
2) Les agradezco el premio de corazón. Pero en serio, che, hay muchas personas que se lo merecen también. Además, ya les dije que los Nobel deberían entregarse a distintas personas cada año.
3) ¿Qué opino sobre las diez personas más ricas del mundo? Pues lo mismo de siempre: que de la familia no pienso hablar a los medios.
4) No, decile que estoy en una reunión. No se por qué piensa el presidente que puede llamarme a cualquier hora, ya es tiempo de que se vaya arreglando solito.
5) Por favor, por favor, llámeme por el nombre. Dejemos de lado los títulos nobiliarios.
6) ¿No creen que ustedes se han pasado de la raya? Está bien lo de la calle y lo de la ciudad, tal vez hasta lo del país es comprensible. ¡Pero ponerle mi nombre al planeta!
7) En lo personal, no estoy a favor de los tatuajes. De hecho me desagradan bastante. Por lo tanto sería mucho más felíz si usaran mi imagen para un fin más trascendente.
8) Creanme, viajar al futuro no es gran cosa. Ahora que fui, les puedo decir que no saben lo que les espera.
9) ¿Qué si me gusta la música de Jagger, B.B. King, Bono y Clapton? Por supuesto. De otra forma, ¿cómo hubiera aceptado que cantaran en mi último disco?
10) Yo no fui.

Los ponjas están cada día más locos. Ahora se puso de moda arrojar ositos de peluche en las bodas (así como nosotros tiramos arroz) e inventaron una pistola para arrojarlos. ¡De pelos!

miércoles, 15 de noviembre de 2006

10 preguntas sin respuesta

Simplemente, 10 preguntas para las que no tengo respuesta:
1) ¿Puede uno hacerse piercings en los piercings?, eso sí sería audaz y distintivo.
2) ¿Por qué los conductores de televisión que atienden llamadas telefónicas del público simulan que lo hacen a través de un aparato telefónico, pero sólo durante los primeros cinco segundos? Luego de eso dejan el aparato y siguen hablando "por aire", poniendo en descubierto esta vil patraña sin sentido.
3) ¿Por qué puedo imitar voces y tonadas regionales a la perfección, excepto cuando no estoy solo?
4) ¿Hay algún motivo para que tarde o temprano siempre tenga que darle la razón a mi esposa o solamente es una conspiración arbitraria y dañina de la naturaleza?
5) Al ir a cabecear un corner, ¿alguna vez a alguien se le ocurrió subirse a "cocollito" de un compañero para cabecear mejor o hacer como hacen los jugadores de rugby en los laterales que se levantan unos a otros?, ¿sería infracción?
6) Cuando uno habla de irse al cielo al morir, habla de ir hacia arriba. El cielo siempre puede estar un poquito más arriba que lo que el hombre vaya llegando en sus viajes espaciales (no discutiré en este apartado la finitud o no del espacio). El infierno, en cambio, está abajo. ¿Qué pasará cuando podamos llegar al centro de la Tierra -al menos con sondas no sería tan improbable- y veamos que el infierno no existe?
7) ¿Qué pasaría si un buen día subiera hasta la superficie un diablillo a devolvernos la sonda?
8) Así como ahora los coleccionistas compran y venden manuscritos de los grandes autores de la literatura de siglos pasados, ¿algún día comprarán y venderan los teclados y discos rígidos con los cuales los grandes autores del siglo XXI escriben y archivan actualmente sus obras?
9) Si no puedo diferenciar un pedazo de vidrio bien tallado de un diamante ni una pieza de oro de una imitación muy bien hecha, ¿qué importa que no sean de oro o diamante?
10) ¿Dónde demonios fueron a parar todos los regalos hechos con palitos de helados, tubos de papel higiénico, témpera, brillantina y plasticola que he confeccionado de niño para mis padres en sus días respectivos, siendo que no volví a verlos jamás en mi casa por el resto de mi vida?, ¿en alguna bóveda bancaria?