domingo, 19 de agosto de 2007

¡Ayer debuté!

Esta vez desaparecí del restaurante sin avisar porque tuve mis razones.
¡Es que ayer por la noche tuve mi debut teatral!
No es la obra de la que ya les he hablado sino de un trabajo más pequeñito, en el marco del taller al que asisto.
Bueno, tal vez sea pequeñito para un actor de verdad, pero para mí fue enorme.
¡Y no me tocó hacer de árbol! No señor. Hice un monólogo de comedia de unos 15 a 20 minutos, solita mi alma frente al público.
La cuestión es que los días previos anduve de corrida de casa al trabajo, al ensayo, al baño (este último punto del recorrido lo fui visitando cada vez con mayor frecuencia) y de ahí un breve paso por la cama y nuevamente al trabajo.
Espero que comprendan las razones de mi ausencia, y si no, bueno, yo tampoco les ando preguntando por qué a veces transcurren varios días que no pasan por acá a leer, ¡caramba!
La cuestión es que estuvo todo muy lindo, la gente se rió mucho y creo que dejé una buena impresión.
La verdad es que quedé muy conforme y hambriento de más.
Fue una sensación muy extraña, pasar del cagazo a olvidarte la letra al cagazo absoluto, de la ansiedad a la tranquilidad, del silencio expectante del público a la risa cómplice, de estar solo cara a cara frente a gente desconocida y que luego esos mismos desconocidos vengan a saludarte y felicitarte (sea un saludo sincero o por compromiso créanme que luego de tanta tensión reconforta lo mismo). ¡Guau!
El monólogo fue escrito por mí -esa era la premisa del trabajo práctico- y habla sobre una de mis abuelas.
Consta de dos partes: en la primera, -yo, como Fernando- cuento quién y cómo es mi abuela mientras me voy cambiando en escena; en la segunda -ya caracterizado como ella- doy su propia visión de las cosas. Esta última parte me costó sudor y lágrimas representar.
Como no sabía que iba a pasar conmigo apenas se encendieran las luces y tuviera que empezar a actuar en esta primer incursión (en ningún momento descarté el enmudecimiento repentino), solamente invité a la función a las tres personas de las que estaba seguro que comprenderían si pasaba lo que no tenía que pasar: mi hija, mi esposa y mi vieja.
A todos los demás, les dejo debajo un ícono desde donde pueden acceder al texto del monólogo, por si les interesa leerlo.
La actuación pueden imaginarla como una mezcla de stand-up de Seinfeld y una personificación de abuela hecha por Dustin Hoffman, sólo que actuadas por Matias Ale y Caramelito.
Y bueno, ¡déjenme la ilusión de que puedo mejorar!
He aquí el monólogo (clic en las mascaritas y luego usen la opción "DownLoad File [74KB]" que aparece en el segundo renglón de la ventana; si tienen problemas me avisan):

9 comentarios:

Jorge Mux dijo...

¡Felicitaciones!

Ya tiene el éxito asegurado. ¿Cuándo viene de gira por Bahía Blanca?

Y me alegro de que no haya posteado por una cosa así; yo soy de los que piensan que, cuando un blogger no postea por un tiempo, es porque se murió. Es un alivio comprobar que no estaba agonizando, sino dando exitosos pasos en el estrellato teatral.

gabrielaa. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
gabrielaa. dijo...

me congratulo por su debut teatral, y apenas logre leer el texto (que imprimí para el colectivo) me congratularé más aún.

Baterflai dijo...

Felicitaciones don Bug!!!
Ahorita mismo leo el pdf.
Oh, qué emoción, aplausos!!!

Baterflai dijo...

EL TEXTO ES BUENISIMO!!!!!!!!

¿¿QUién te dio permiso para escribir tal como es mi tía abuela???

JUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!

Baterflai dijo...

NO NO NO, VUELVO PARA APLAUDIR!!!

CLAP CLAP CLAP CLAP CLAP CLAP CLAP CLAP!!!!

Ge-NIO!!!

The Bug dijo...

Gracias por todos tus conceptos, Bater. Me reconfortan muchó.
Eso sí, lo primero que aprendí es a trabajar a la gorra.
Lástima que todavía no encontré ningún artilugio de Blogger para que puedan dejarme aunque sea una chirola...

Gracias también al amigo Mux y a Gabrielaa (espero no te hayas dormido en el cole leyendo el texto)

gabrielaa. dijo...

habrá habido un molde para las abuelas de cierta generación? la mía también refiere a las mandarinas. chapeau :D

(lástima no haberlo visto live. la próxima vez avise.)

The Bug dijo...

Gabrielaa, no avisé por dos razones.
La primera, estaba -como decía mi abuela- cagado en las patas.
La segunda, bueno, la segunda me la olvidé por el cagazo de la primera.