martes, 6 de enero de 2009

Oráculo

Después de muchísimas semanas volví al restaurante con un gran cargo de conciencia.
Es que simplemente había desaparecido.
Ese es el tipo de actitud que todos esperan de Joselo o del Rata, pero no de mí.
El local estaba bastante cambiado. Lo cierto es que yo no había regresado desde que nos habían robado todas las mesas y sillas y verlo completo de nuevo fue una rara y agradable sensación. Los muebles eran un verdadero cocoliche -desconozco de donde habían sacado estos esperpentos, y tampoco quise averiguarlo- pero le daban un aspecto caótico y rústico que no le sentaba nada mal.
Así como no le dieron mayor importancia a mi partida, tampoco lo hicieron con mi llegada así que simplemente me calcé un delantal, tomé una bandeja y enfilé para la mesa cuatro (si es que todavía las numeraban de la misma forma).
El cliente me pidió un desayuno y un vaso grande de soda.
Cuando me iba me disparó: "la medialuna que se caiga, no la levantes del piso, toma otra".
No entendí que era lo que quería decirme, pero acostumbrado al nivel intelectual de los parroquianos del comedor no le di la mayor importancia.
Grande fue mi sorpresa cuando al girar con la bandeja ya cargada se me cayó una medialuna.
Un poco impresionado, tomé una nueva medialuna y empujé con la punta del pie la medialuna caida debajo del mostrador, para que el adicionista no la vea y después me la haga paga a mi.
Al servirlo, el cliente de la cuatro me sonrió y guiñó el ojo.
"Puedo ver el futuro", me aclaró, "nunca fallo".
"¿No me diga?", respondí estúpidamente, sin saber si debía seguirle la corriente o no.
"Pues claro", agregó, "es más, pronostico que este local sei ncendiará y arderá por completo la semana que viene", dijo despreocupado.
Yo fui hacia la barra semi asustado.
Le conté a Joselo lo que había pasado y entre excéptico y molesto dijo como para sí: "estos pelotudos vienen acá a traer su mala onda y pretenden que los aguantemos".
"¿Y si tiene razón?", pregunté.
"A ver, esperá que averiguo", me dijo Joselo mientras se dirigía con paso lento hacia la mesa cuatro.
Cuando pensé que iba a preguntarle algo al cliente, simplemente tensó su brazo, luego lo disparó como un resorte y le pegó al hombre un trompadón frontal y seco en pleno rostro, volteando la silla, al tipo, el desayuno y las dos mesas que estaban por detrás suyo, en medio de un gran estrépito.
El hombre quedó desarmado en el piso, con una pierna colgando de la silla y una medialuna mojada en el café con leche sobre el pecho.
Joselo se quedó mirando al tipo durante unos segundos. El hombre estaba totalmente inconciente a causa del golpe, con un hilito de sangre escapando de su maltrecha nariz.
Luego pegó media vuelta y volvió hacia mí.
Cogió su bandeja, cargó un sifón de soda y dos vasos para la mesa ocho y mientras se dirigía hacia allí como si nada hubiera pasado sentenció: "Quedate tranquilo, Buguito, mirá si le vas a creer que puede adivinar lo que va a pasar la semana que viene si no pudo adivinar que en quince segundos yo iba a ir a quebrarle la cabeza como una sandía".
En parte tenía razón, pensé mientras me iba acercando a la mesa dos, desde donde por gestos me estaban pidiendo la cuenta.


PD: El señor Jorge Mux, "mozo honoris causa" de este restaurante, le ha puesto nombre a la clarividencia parcial de este señor (si, ese, el que está en el piso, groggy): parece que es atrividente. Gracias Jorge, ahora ya podremos decir "atendelo vos que volvió el pesado del atrividente", que es mucho más delicado que "el pobre boludo que cagaste a palos la vez pasada".

10 comentarios:

piyamadecalle dijo...

Mirá que se han intentado pruebas rebuscadas, complejas y ridículas para determinar la veracidad de los oráculos, cuando la respuesta era tan simple.

Tipo sabio, Joselo. Bastante bestia, también, pero astuto.

The Bug dijo...

Pero sobre todo, bestia.

Apuntes+Editorial dijo...

Joselo presidente 2011

Ningún Carrió podrá profetizar el apocalipsis. Joselo es el Líder.

The Bug dijo...

La pregunta es, ¿quién querría arriesgarse y formar parte del gabinete de Joselo?

Mafa dijo...

Nuevo plato:
Ñoquis "Andá a pronosticarle a Horangel"
(vienen con guarnición de piña)

The Bug dijo...

Y de postre: castañas.

Nico dijo...

Lo pudo haber sabido, pero no esta bien corregir los argumentos del destino. Ja

Jorge Mux dijo...

Que el tipo sepa algunas cosas del futuro no quiere decir que las conozca a todas.

Igual yo le pegaría una trompada nomás de resentido.

Apuntes+Editorial dijo...

D'elia jefe de gabinete, qué más.

The Bug dijo...

Mux, si sabe, sabe. Y si no, no.
Las medias tintas no sirven.
Sobre todo las medias tintas en sangre. Seguro que hubo algún problema un poco más arriba del tobillo.

¿Cómo qué más, Apuntes?
Blumberg al ministerio de Educación.