miércoles, 27 de agosto de 2008

Ustedes se preguntarán qué estuvimos haciendo todos estos días... ah, ¿no se lo preguntan?, bueno, igual les cuento

A pesar de los muchos intentos que hicimos en estos últimos días (salir a vender bolsas de residuos puerta a puerta, hacer malabarismo en semáforos, infructuosos tanteos para convertirnos en taxi-boys, lisa y llanamente mendigar por las plazar, etc.) no logramos reunir fondos para reponer las sillas y mesas que perdimos a manos del par de tránsfugas que nos estafó con el servicio de flete.
¿Cómo puede funcionar un restaurante sin sillas?
Un restaurante sin sillas es como un zoológico sin animales, como un acné sin granitos, como una pecera sin peces, como un culo sin agujero.
¿Cómo podemos trabajar sin las herramientas básicas?
¿Dónde pegarán los chicles nuestros clientes ahora que no tienen la parte de abajo de las mesas?
¿Con qué se partirán el lomo los borrachos si no los proveemos de lo básico: sillas de madera?
Vamos a hacer un intento más, un último esfuerzo.
Se viene a Polenta con Pajaritos un manotazo de ahogado, que pude o bien hundirnos aún más o marcar un hito en el ramo y sacarnos a flote.
Ya estamos prestos a poner en marcha la tendencia del mañana: la tendencia picnic.
A partir de mañana sacaremos nuevamente a relucir nuestros manteles y los pondremos directamente sobre el piso.
Al mejor estilo día de la primavera.
¿Funcionará?
No lo sabemos.
¿La gente lo tomará con agrado?
No lo sabemos.
¿Lograremos mantener abiertas las puertas del restaurante?
¡Pucha digo, che!, cortala, ya te dije que no lo sabemos.

9 comentarios:

Ajenjo dijo...

Para el picnic tenga en cuenta no solo los manteles en el piso, también las hormigas y los adolescentes con guitarra y marihuana, que son imprescindibles para lograr el clima adecuado.

slds
A

Renegado dijo...

Nonononono ... Lo que tiene que hacer es conseguirse muchos almohadones y mesas ratonas, ambientar todo con estilo oriental (tipo colgar tapices con letras chinas o japonesas, poner dos o tres bonsais, algunas esterillas de junco, una fuentecita de agua y cosas asi), y publicitar que de ahora en mas eso es un restaurante japonés (porque los japos comen asi en el sopi).
Le cambia el nombre a "Porenta Zen con pajalitos ", viste a los mozos con kimonos y hace muchos platos con arroz.
Éxito asegurado (o por lo menos bancarrota con estilo).

Gally dijo...

Yo comería en un Restó-Picnic, sobre todo porque ahora se viene la época.

Igual, como dice Ajenjo, algo "verde" hay que ponerle, sino la onda Picnic no queda...

También veo buena la opción de Renegado, aunque ya lleva más inversión. Empezar por recortar colchones viejos es una buena manera de arrancar, hasta conseguir almohadones reales.

Carolina dijo...

Poné un cartel en la puerta que diga que ustedes no están a favor de la tala de árboles, por eso prefieren las cosas al natural, o al piso, para ser más exactos.

Lugar de encuentro para Greenpeace seguro!

Ruans dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
The Bug dijo...

Ruans, acabo de borrar tu "comentario".
La razón, te la dejé en "¿Qué estás buscando?", en el post en donde hiciste el mismo comentario.
Dale, hacete amigo y ponete las pilas.

The Bug dijo...

Decidido gracias a los comentarios anteriores: se viene la onda picnic.
Y ustedes están invitados a la cena inaugural.

unServidor dijo...

Bien. Un picnic sin invitados es como un culo sin raya.

The Bug dijo...

No, unServ, acá los invitados vendrán a montones.
Si no hay sillas que no se note