domingo, 20 de mayo de 2007

El amigo Jorge Mux ha pergeñado para festejar los seis primeros meses de su Exonario un concurso al que ha denominado "Crea tu propia palabra".
No sólo los aliento a participar del mismo sino a que -como otras veces les he sugerido- se peguen una vuelta por su blog. Créanme que vale la pena.
Pueden consultar las bases del mismo aquí.
Como siempre, no olviden de informar al señor Mux que van a su concurso de parte mía.
He acordado con él que por cada cinco concursantes que le mande me hará entrega de un kilo de asado (de ternera, ¿estamos?) y un cuarto kilo de pan. Falta negociar las primas por si alguno de los que van desde acá gana pero, como en otras oportunidades, seguramente llegaremos a un acuerdo.

Todo el staff de Polenta saluda este feliz acontecimiento y al mismo tiempo se extraña que todavía Mux no haya encontrado una palabra para reemplazar la expresión armada "cumplimiento de los seis primeros meses", como podrían ser semestresario, mitaniversario o algún vocablo similar.

sábado, 19 de mayo de 2007

Cambia, todo cambia

Toda esta semana de achaques me hizo pensar en el paso del tiempo.
A veces queremos escapar de los síntomas derivados del transcurrir de los años pero hay momentos en que todo se vuelve imposible.
Nada es más triste que un joven que dejó de serlo y no se da cuenta de ello.
Para todos ellos, les dejo una breve guía para detectar a tiempo el viejazo y dejar de seguir haciendo el rídiculo vergonzosamente.
Ustedes sabrán a que tipo de pensamiento se acercan más.

Joven: la noche siempre es una buena excusa para emborracharse.
Viejo: el vino, en dosis moderada, ayuda a prevenir problemas cardíacos.

Joven: siempre voy donde quiero.
Viejo: mientras vos vas, yo ya fui y vine tres veces.

Joven: hoy no dormí, salí con una asiática.
Viejo: la siática no me deja dormir.

Joven: yo salgo en pleno invierno en remerita por las noches.
Viejo: Bichi, ¿no viste mi echarpe?

Joven: no hay nada como Windows.
Viejo: no hay nada como el Winco.

Joven: las hamburguesas con papas fritas son un buen menú.
Viejo: si no estuvieran fritas, ni fueran grasosas, ni tuvieran sal ni aderezos, mi médico accedería a dejarme comer unas de vez en cuando.

Joven: nunca falta una buena oportunidad para hacer deporte al aire libre.
Viejo: hacer deporte es una buena oportunidad para que te falte el aire.

Permítanme colgar este post cortito

Después de varios días de no acceder a mis lecturas frecuentes (no voy a agobiarlos nuevamente con mis explicaciones y excusas baratas) me encontré en el blog Boomerang de Clarín, una entrada donde se transcribe un comentario de Baterflai.
Además de dejarles el vínculo para que lo lean (créanme que vale la pena y ese solo comentario es un post en si mismo), transcribo un párrafo que me asombró:

"...Se hubieran formado enormes comunidades de personas-que-dan-vueltas-por-ahí o caminantes de grandes trayectos (desde la pared de Podeti hasta el murallón de The Bug, por citar a dos conocidos) solamente para leer lo escrito, y garrapatear alguna gilada debajo. Gente parada en las veredas de enfrente de los lugares habituales de escritura, mientras el idolatrado "posteador" se entrega a su arte (sobre el cual se abalanzarán a leer ni bien tape su marcador)..."

¡A la marosca!
Qué alguien me cite de esa forma es fuerte e inesperado. Eso sí, sumamente gratificante, sobre todo sabiendo de quién viene.
Por algún motivo, esta vez simplemente quería compartir esta agradable sensación con quien pase por acá y lea esto.
El próximo post, que seguramente leerán (tal vez) antes que este, y a pesar de estar a punto de caer rendido del sueño, nace de esta fresca inyección de energía.
Gracias Bater, realmente.

miércoles, 16 de mayo de 2007

¡Un billetera a la derecha, por favor!

Aprovechando el aluvión de deseos de mejoría para mi estado gripal y la buena disposición de los amigos Chinita, Jorge, Renegado, Bater, Weltklang y Gen71 para colaborar con el fin de mis males, pensé en modificar levemente el post anterior, esperando obtener el mismo nivel de respuestas.

He aquí las causas de mi desaparición de estos lares: una sequía a prueba de balas.
Estoy con licencia sin goce de sueldo desde hace unos cuantos días en el restaurante, lo que me impide escribir (sobre todo cuando me han cortado la luz por falta de pago).
Esto lleva una semanita de hambruna y anemias, habrán visto que mis últimas entradas no fueron más que migajas.
Cuando el nivel de glóbulos rojos llegue a indicadores normales, nos veremos.
Mientras tanto, no les pediré que se deleiten con nada porque pensar en eso me da mas hambre.
Chau y gracias por pasar a dejarme tu donación.
No olvides tu óbolo.

PD: Perdón, el ánimo no me da más que para postear esto.

¡Un pañuelo a la derecha, por favor!

He aquí las causas de mi desaparición de estos lares: una gripe a prueba de balas.
Estoy con licencia desde hace unos cuantos días en el restaurante, lo que me impide escribir (sobre todo me faltan las ganas).
Esto lleva una semanita de dolores y molestias, habrán visto que mis últimas entradas no fueron más que copy-and-paste.
Cuando el nivel de moco llegue a indicadores normales, nos veremos.
Mientras tanto, deleitensé con esto.
Chau y gracias por pasar a saludar.
No olvides tu barbijo.

sábado, 12 de mayo de 2007

No es magia pero casi

Curioseando en Me quiero morir (blog muy recomendable, por cierto) encontré un vínculo interesante.
La gente de 20Q.net tienen una página donde a base de simples preguntas y respuestas pueden adivinar casi cualquier objeto o cosa en la que estás pensando.
Prueben por si mismos: http://y.20q.net/anon-es.
Esta porquería me adivinó piano en 20 intentos, hamburguesa en tan sólo 16, caja de zapatos en 22, parlante en 16.
Me gustaría saber qué cosas y en cuantos intentos les adivina a ustedes.
Probé con decenas de cosas hasta que al final lo embromé: no pudo adivinar polenta.
Recién entonces, me di por satisfecho y me fui a dormir.

jueves, 10 de mayo de 2007

¿Qué es esto?, ¿una joda?

¡Qué titular nos puso ayer la gente de Clarín!
Claro, robaron y se fueron volando. ¿Será un juego de palabras entre el significado de volar y su acepción como "escapar"?
No sé, pero por las dudas, me pareció interesante dar mi propia versión de este tipo de noticias. En una de esas, hacemos que los titulares de Clarín se parezcan un poco más a los de Página 12.



miércoles, 9 de mayo de 2007

¡Mamita, qué nervios, qué debut, Lindsay! Hoy con ustedes, en "Desayunando con Lindsay Gutierrez", la señorita Castrelli

"De a poquito empieza a subir el volumen de la cortina musical.
Lindsay Gutierrez sonríe a cámara y anuncia a su primer invitada.
La señorita Castrelli, impecable, insospechablemente humana, entra en escena y el show da inicio."
Así describió la prensa el inicio del nuevo ciclode Polenta con Pajaritos: Desayunando con Lindsay Gutierrez.
Lo vivimos como lo que ha sido, un verdadero espectáculo.
Maradona se ha vanagloriado de tener a Pelé de visita en su show, Palito Ortega trajo a la Argentina a Frank Sinatra y Mickey Rourke ha peleado con Henry de Ridder en un viejo programa de Tinelli.
¿Y a quien le ganaron, señores?
Nosotros tuvimos a la señorita Castrelli en nuestra producción.
Ella, moderadora del blog del señor Esteban Podeti, en el diario Clarín, no necesita mayores credenciales.
Confesamos que nos intimidó con su presencia por su caracter, rígido y formal aunque sincero, pero ganose rápidamente nuestro respeto y admiración.
Contar con su presencia fue un orgullo, a sabiendas que es conocido su rechazo a la exposición pública, por lo que -hasta ahora, podemos decir- poco se sabía de su faceta más humana e íntima. Tanto es así que todas las negociaciones para lograr su presencia fueron gestionadas ante el mismísimo Podeti, quien confesó que Castrelli prefería usar su casilla para no correr el riesgo de conectarse con "gente rara".

El desayuno tuvo lugar en el loft de un reconocido hotel céntrico.
Castrelli prefirió mantener el evento en secreto y esgrimió razones para no hacerlo directamente en nuestro restaurante. "Está muy expuesto -dijo-, puede que se junte demasiado público, y además por las cucarachas".
Es una lástima ya que no nos hubiéramos ahorrado unos cuantos mangos.

Hubo momentos de inconmensurable emoción, instantes de alegría fresca y jovial y también algunos picos de tensión, cuando ante alguna pregunta medio desubicada por parte de Lindsay, Castrelli empezaba a gritarle cosas como "perra arrastrada", "¡tchac!", "cerda machista" y "me das lástima, imbécil", por lo general esgrimiendo desafiante un vigilante o el cuchillito romo para untar la manteca.

Lamentablemente, la mayor parte del reportaje sale por un blog codificado que tenemos (en realidad todavía no lo sacamos al aire porque no nos pusimos de acuerdo a cuanto estará el abono).
Sin embargo, estamos en condiciones de obsequiarles un jugoso ping-pong de preguntas y respuestas, en donde la verdadera personalidad de Castrelli queda deliciosamente al descubierto.

Lindsay- ¿Un modelo a seguir?
Castrelli- Mi madre

Lindsay- ¿Un objetivo en la vida?
Castrelli- Desarrollarme y crecer profesionalmente.

Lindsay- ¿Dulces o saladas?
Castrelli- Dulces. Pero me cuido bastante.

Lindsay- ¿La respuesta evasiva perfecta?
Castrelli- No doy respuestas evasivas. Las considero propias de gente débil.

Lindsay- ¿Taxi o colectivo?
Castrelli- Mi novio me trae en su coche al trabajo y de regreso me tomo un colectivo. Preferiría un taxi, pero mi salario actual no da para tanto.

Lindsay- ¿Un recuerdo de la infancia?
Castrelli- Una vez quedé encerrada en un ascensor con un payaso (íbamos ambos al cumpleaños de mi medio hermano, y mi madre no quería subir porque no quería encontrarse con mi padre, de quien estaba divorciada). El ascensor se paró. Me asusté mucho y me abracé al payaso, que me rechazó brutalmente. Estaba histérico. Al parecer era claustrofóbico, y empezó a golpearse contra las paredes hasta sangrar, y en determinado momento perdió el conocimiento. Permanecí con el payaso durante unas tres horas, pensando que tal vez estaba muerto, pero me juré no llorar; cuando me rescataron no derramé una sola lágrima Fue una experiencia terrible, pero aprendí una valiosa lección de fortaleza y autocontrol, y a no esperar ayuda de terceros. Eso ha forjado el carácter independiente y fuerte que poseo hoy y que tanto me ha ayudado a hacerme un lugar en la vida. No sé qué habrá pasado con el pobre y patético payaso.

Lindsay- Si no fuera moderadora de un blog, ¿en qué se imagina desempeñándose?
Castrelli- No creo que siga en esto mucho tiempo, es una tarea que tiene un “techo”. Mi objetivo en este momento es ser asesora de contenidos de un canal de televisión. Pero una de mis fantasías es ser profesora de equitación, deporte que junto con el Tae Kwon-Do es mi profunda pasión.

Lindsay- ¿Un tema musical o libro inspirador?
Castrelli- El arte de la Guerra, de Sun Tzu. Es un libro que sirve para todas las situaciones de la vida. Musicalmente, me gusta Alejandro Sanz y la música moderna en general.

Lindsay- ¿Una directiva preferida?
Castrelli- Me gusta la “Directiva Secreta”. No puedo decir qué la dispara, pero la aplicación de la pena –que a veces se advierte al infractor y a veces no -tiene alcances más allá de lo virtual, gracias a un equipo de logística con el que empecé a trabajar hace poco.

Lindsay- ¿El mar o las montañas?
Castrelli- El mar para descansar y la montaña para poner a prueba mi voluntad y la de mi círculo de afectos.

Gracias Srta. Castrelli, gracias Esteban, gracias Lindsay.
Confesamos que lo hemos disfrutado mucho.

sábado, 5 de mayo de 2007

Y después no digan que no tenemos producción

¡Por fin se nos dió una!
Después de varios meses de tratativas, nos dijo que sí una de las grandes divas argentinas, actualmente residente en Miami.
Se trata nada menos que de Lindsay Gutierrez, estrella en la década del 70 y protagonista de numerosos éxitos cinematográficos que causaron furor en toda latinoamérica y especialmente en la comunidad latina de los EE.UU.
Precisamente este reconocimiento le permitió emigrar hacia este país y continuar allí su amplia carrera, que lamentablemente es poco conocida aquí.
Lindsay, será la anfitriona de un ciclo televisivo que se grabará acá en el restaurante o en distintos puntos del país.
"Desayunando con Lindsay" es una producción en la que apostamos casi todos los recursos del comedor, en un intento desesperado por salir a flote de una vez por todas. Nos hemos arriesgado a tal punto -convencidos que esto será un éxito- que hemos vendido parte del mobiliario de sillas y mesas, por lo que esperamos recuperar algo de la inversión por si aumenta la clientela y no quieren comer de parado.
La temática del programa será sencilla y obviamente plagiada (para que andar con rodeos en mi nueva etapa de honestidad brutal): en cada entrega, un personaje desayunará con Lindsay y desnudará sus intimidades ante las cámaras.
El punto fuerte del producto serán los ping-pong de preguntas y respuestas.
La única novedad que tenemos para que esto no parezca el programa de la Legrand, es que los personajes entrevistados no serán otros que conocidos personajes que abundan en la blogósfera, sean ellos blogueros o comentaristas compulsivos.
Esperemos que logremos la aceptación de público, o estaremos en el horno.

Disfruten mientras tanto la cortina del programa, que deberían estar escuchando si tienen un parlantito prendido.

Nota: no se si está muy pesada la carga del mp3, en la PC del restaurante carga rápido. Cualquier cosita me avisan. Ya veré si puedo solucionarlo o les recomiendo un acceso a internet más veloz. Ah! La forma de colgarlo la tomé de este post de Mantantirulirulá.

jueves, 3 de mayo de 2007

En algún momento se los tenía que confesar

Todo este tiempo en que no pude postear seguido (y por lo menos calculo unas dos semanitas más de tener muy poco tiempo para escribir) me hizo reflexionar.
¿Qué sentido tiene que los siga engañando?
Sólo les pido discreción y ética: si les cuento esto a ustedes no es para que anden por ahí gritándolo a los cuatro vientos.
Bien, ahí va.
Nada de lo que está escrito en este blog salió de mi imaginación.
En realidad este es un espacio en el que transcribo pequeños textos que ha escrito mi gran amigo Paulo Coehlo, textos que por supuesto no pudo meter en ninguno de sus libros (basta para echar una miradita a los distintos posts para descubrir que a veces Coehlo es un poco nabo).
De esta forma, Paulo hace catársis ya que entre tantos libros de boludeces que escribe por algún lado tenía que descargar.
A mi me viene bien porque evito tener que pensar demasiado (bueno, en realidad con cualquier libro de Coehlo me sucede eso) e inventar situaciones y cosas.
Así que cada dos o tres días nos juntamos a tomar una cervecita y me pasa los borradores.
Yo los copio y listo.

Bué, ya está. Me saqué un peso de encima.
Eso sí, iba a poner la foto de Cohelo en vez de la de Laurel y Hardy pero viendo la cara de Paulo, sinceramente, no da.