jueves, 15 de marzo de 2007

Recuerdos de mis vacaciones I: Mundo Marino (un mundo de paz y amor)

Fuimos a Mundo Marino.
Llovió todo el santo día.
Y no una lluvia común, de esas que solamente cae agua de arriba. No.
Llovió como para llenar la pileta, con vientos arremolinados que hacían que te mojes de frente, de costado, de abajo y hasta te pegaba el agua en la planta de los pies, cuando los levantabas para caminar.
No quiero exagerar, pero como sería la cosa que incluso los lobos marinos no salían del agua para no mojarse.
Truenos, relámpagos, rayos y centellas adornaban el cielo y los árboles se agitaban.
En uno de los espectáculos, la orca hizo un salto fuera del agua para tocar una pelota suspendida bien alto y era tal el viento que la levantó en el aire y la hizo planear hasta la reserva de pingüinos. Un desastre, sobre todo para los pingüinos. Si los vieran a todos ellos, antes que se los devorara el cetáceo volador, soplando juntitos en contra del viento tratando de lograr que la orca acuatice en otro lado.
Comerciantes a más no poder, los encargados de la reserva tuvieron una idea colosal: colocaron en la entrada un cartel que decía: “Hoy, nuevo espectáculo: Tsunami en vivo”.

lunes, 12 de marzo de 2007

El que se va sin que lo echen...

Volví.
Ahora sólo queda desempacar las valijas y empezar a remar de nuevo.
Y no me refiero al trabajo. El descuidado de Mux me dejó la canilla de la bacha de crudos abierta y se me inundó el local completo.
Y Hernán, en su bienintencionado intento de retirar los ataudes del sótano me socavó los cimientos y se me hundió casi setenta centímetros la parte central del salón.
Igualmente, gracias muchachos. Me permitieron descansar sin tener que estar pensando en costosos sistemas de alarmas para evitar el robo si hubiera estado el restaurante cerrado.
Espero que no se hayan molestado en hacerse copias de las llaves: por un lado porque lo primero que hice al llegar fue cambiar las cerraduras y por el otro porque total, dejaron la bodega vacía, para que van a molestarse en seguir entrando.
En fin, veremos si podemos abrir mañana, si bien será martes 13. Total, será un embarque de vuelta y creo que el refrán se refiere sólo a las partidas.

jueves, 1 de marzo de 2007

¡Qué bajón! ¡Y encima en verano!

Cómo es posible que haya una ola de gripe y resfríos por toda la ciudad en el medio del verano? Se supone que es la épopca destinada a clavar la sombrilla, a comer sanguchitos en la plaza y a manguerearse los pies en el jardín trasero. Nada de estornudos, nada de estar en la cama tapado hasta el cuello mientras del otro lado de la manta hace 30 °C de temperatura!
No voy a revolear dedos inculpadores, pero me parece que fue un señor que vino el domingo... Entró, estuvo, y se fue tosiendo desenfrenadamente. Cuando me acerqué a servirle su café con leche con 3 medialunas (parece que viene seguido, porque pidió "lo de siempre" si bien luego tuvo que darme detalles), ya me la vi venir. "Éste me contagia", pensé. Dicho y hecho. Mi llegada a casa parecía una publicidad de Bayaspirina C. Nariz roja, ojos llorosos y cansados, y tosiendo casi sin ganas. Mantita sobre la espalda, tecito con humo que entra por la nariz, y... y nada, no sirvió. Desde el domingo hasta hoy, jueves, que estoy con la nariz roja, los ojos llorosos y cansados.
Hoy estoy un poco mejor, toso menos y tengo voz. Así que seguro mañana me pego una vuelta por el boliche. Estuve juntando ideas para ver qué platos servimos mañana, pero tiene que ser tranqui. No vaya a ser cosa que la clientela se espante, vio...

- Hernán

(Nota: Hernán, cambié la imagen porque la que estaba ya no existe en la web...)

jueves, 22 de febrero de 2007

Y bueeeeeeeno, mejor me voy despidieeeeeendo...

Hernán, Jorge, buenos días. Gracias por venir.
Ansina es la cosa nomás: ya me estoy yendo. A las valijas las tengo listas y alineaditas sobre la cama.
Por eso los cité aquí, en el restaurante ahora, aunque sea tan temprano.
Es que quería explicarles bien donde están las cosas.
Si, si, ya se que quedan acá Joselo, Tony, el Rata y el resto de la muchachada, pero que se yo. Es la primera vez que me tomo vacaciones desde que abrimos el lugar y me da como cosita.
Por allá está la cocina, por acá el baño, ese es el tablero que comanda las luces y aquel es el fierro para palanquear la persiana cuando se cae y se quedan todos acá encerrados.
Les hice un juego de llaves a cada uno, para que se controlen mutuamente como corresponde.
Ah! Me olvidaba.
Como no quiero que incurran en feos vicios en mi bodega, en el sótano -donde se encuentra- puse una botella con veneno por cada cinco de vino. Allá ustedes si quieren arriesgarse. Tampoco es que los quiero matar: solamente les puede dar unos feos retorcijones en las tripas y algún que otro episodio de diarrea.
Si alguno de los clientes le pide algún vino no duden en servirles, aunque no sepan si les están dando de las botellas envenenadas. Ellos, acostumbrados al vino de la casa, no tendrán problemas en asimilarlo sin mayor contratiempo.
Por favor no se asombren de las cosas que vean. Nunca.
Van a ver que con el correr de los días, estas pequeñas dosis de sal en la vida empezarán a gustarles.
Nos vemos en unos quince días, mas o menos. En realidad seguramente me daré una vueltita algún día con la excusa de dejar algún comentario o texto breve (si mi familia me deja) pero con la intención oculta de vigilantearlos un poco, porque ahora que estamos entrando en confianza, la verdad, sinceramente, tanto tanto todavía no confío.
Un abrazo.

martes, 20 de febrero de 2007

¿Qué clase de confianza me estás tratando de inspirar?

Estaba tratando de ingresar a mi cuenta de Gmail cuando IExplorer me sorprendió con este error:
¿Vaya?
¿Qué fue eso?, ¿un mensaje de sorpresa o una simple cargada?
Cómo es que Windows inicia sus mensajes de error con un ¡Vaya!
¿Estará contrariado?, ¿no tiene la menor idea de lo que pasó?
Por lo menos, hubiera disimulado un poco, caramba.
A mi me parece una falta de respeto.
Sin embargo, me viene de perillas para elaborar algunas respuestas innovadoras para cuando alguien se queja por algún pequeño desliz en la elaboración de un plato.
  • ¡Repámpanos! ¿Y de su plato dice que salió eso?
  • ¡Cáspitas! Usted nunca especificó que quería el vaso limpio
  • ¡Monocotiledóneas! Entonces, si viera lo que servimos ayer seguro se desmayaba
  • ¡Tétanos! Yo le aconsejaría no levantar la voz que el otro mozo se pone agresivo cuando se quejan
  • ¡Dumbledore! Bueno, al fin y al cabo también es carne

lunes, 19 de febrero de 2007

¡Ah!, ahora sí, me quedo tranquilo y duermo sin frazadas

www.clarin.com.ar - Edición del día de hoy

Se supone o se calcula -como prefieran- que el asteroide Apophis pasará de la superficie de la Tierra a un décimo de la distancia que hay entre ésta y la Luna. Esto ocurrirá en 2029 o 2036, según los expertos más expertos de toooodo el planeta.
Pero eso sí, eh?, quédense tranquilos, porque la ONU ya está tomando cartas en el asunto.
Y a menos que sean cartas de Tarot y alguno del organismo sepa tirarlas estamos fritos.
Fíjense, ¡ni siquiera saben si esto podría pasar en 2029 o 2036!
Hay un margen de 7 años entre una fecha y la otra. Por una diferencia mucho más chica tuve que rendir Física de 3º en diciembre.
Ah, eso sí, para el 2009 tendrán definidos quien va a hacerse cargo y quien va a poner la plata.
¡En 2009! Nos quieren hacer creer que necesitan casi 3 años para ponerse de acuerdo en el quien y el con qué, y que después les va a alcanzar 20 más para resolver el asunto.
Es como juntarse entre amigos, decidir quien va a prender el fuego y quien va a comprar la carne e inmediatamente después sentarse cubiertos en mano pretendiendo comer el asado.
¡Por favor! Es más, los yankees piensan esperar hasta el 2013 para ver si le ponen a la piedra un rastreador o no...
Esta gente, que no puede hacer nada por impedir el calentamiento global, las matanzas en medio oriente, el mal cocido de las hamburguesas de McDonald's, la escalada de violencia en India y Pakistan, la proliferación de Gran Hermano y las prepotencias de los de siempre, me va a decir a mí que pueden salvarnos de ese cascote gigante que nos tiene entre ceja y ceja.
Ni con la gomera de Piluso, zafamos.
Pero claro, total es más fácil tirar la pelota para adelante, igual la culpa se la van a hechar al pedruzco.
Yo por las dudas, renové mi póliza de seguro, a la que hice incluir un par de cláusulas por daños por granizo.

sábado, 17 de febrero de 2007

Ups! Creo que empezamos a involucionar, ¿no?

Reflexión de sábado por la mañana, luego de leer una nota en este blog.
Antes, muchos milenios antes, reinaban los dinosaurios. Unos bichos algo grandes y medios tontos, que no les daba ni para vestirse y se extinguieron en la era de los glaciares.
Luego el hombre, que sí sabía usar pieles pret-a-porter, ocupó su lugar ostentando inteligencia y perseverancia.
El siglo pasado, el hombre inventó el lavarropas, a quien dejó que se encargara del lavado de sus ropas y lo dotó de una cierta inteligencia para automatizar al proceso. Dicho en otros términos, el hombre fue reemplazado por un objeto dotado de una inteligencia artificial limitada.
Sin embargo, desde hace unos pocos años, ya no se habla de lavarropas inteligentes sino de jabones inteligentes.
¿Y qué es el jabón inteligente? Una montañita de polvo corrosivo con algunas pintitas de colores, en algunos casos.
Es decir que el jabón inteligente reemplazó a la inteligencia del lavarropas que había reemplazado al hombre que había sustituido a los dinosaurios.
Deben estar en proyecto los productos jabonosos que te revisan los bolsillos de la ropa sucia por si te olvidaste alguna moneda o que te zurzan las medias si le encuentran un agujero.
¡Valgame Dios!
Extrapolando esto a las otras facetas de nuestras vidas no me queda otra cosa que pensar que la semana que viene o cuanto mucho la otra seremos desplazados del universo por una colonia infernal de átomos y moléculas archiintelectuales que nos van a dar una palmadita en la espalda, como diciendo "correte un cacho que ahora me toca a mi" y pasaremos a ser no más que un triste rebaño montañés.

viernes, 16 de febrero de 2007

¿Te animás a mantener el boliche abierto por quince días?

La semana entrante me voy de vacaciones.
Con respecto a este blog, las opciones son tres:
  1. Lo cierro por 15 días.
  2. Desde mi lugar de descanso me voy todas las tardes a algún cyber y subo algo, ganándome el odio de mi familia y unas cuantas patadas en los tobillos.
  3. Dejar este blog en manos de algunos de los borrachos que al no tener otra cosa que hacer se acercan por las tardecitas a clavarse unos vinos.

Extrañamente, la que más me tienta es la tercer opción.

Por lo tanto, desde el viernes que viene, dejaré el blog en manos de quienes me inspiren confianza y tengan ganas de arrimarse dos o tres veces por semana a levantar las persianas del negocio.
Veamos, entonces, la cosa sería así:

  • Aquellos interesados en tirar un post acá de vez en cuando dentro de esos 15 días no tiene más que hacérmelo saber en los comentarios de este post.
  • Los interesados deberán esforzarse en mantener el buen gusto, la gracia sin par, el humor inusualmente sano y el exquisito estilo de este blog, pero sobre todo respetar la humildad de quien les escribe.
  • Por lo demás, libertad absoluta de temas, intenciones y frecuencias. Pueden subir un solo post, seis, veintisiete o cuatroscientos setenta y dos.
  • Sí o sí deberán ser usuarios registrados en Blogger, para poder habilitarlos y permitirles subir posts acá.
  • Es honesto aclarar que daré prioridad a aquellos bloggers cuyos trabajos ya me encuentro leyendo (aunque ustedes no lo sepan), pero esto no es excluyente. Aunque creo fervientemente en eso de que es mejor malo conocido.
  • Jamás verán un peso en concepto de honorarios, pero les dejaré la llave de la despensa y la bodega particular de quien les habla.

Bueno, esa es la idea. Así que inspírense y convénzanme (¿está bien escrita esta palabra?) de que son dignos de estar del otro lado del mostrador.
Además, por favor, eviten que me deprima irremediablemente. Es que estoy dando por descontado que al menos alguien va a presentarse.

jueves, 15 de febrero de 2007

Equipo de expertos determinan el verdadero origen del tan argentino "No te metás" (acá vendría la musiquita de Crónica)

Un grupo de expertos ha publicado un artículo científico titulado "Si, somos expertos en canotaje, ¿y qué?", donde además de hacer notar que el hecho de que se la pasen todo el día arriba de un botecito no los hace peores ni unos nabos incapaces de descubrir algo importante en serio, sacan a la luz una teoría elucubrada por ellos mismos y que ha revolucionado los ámbitos académicos.
Esta tesis postula la idea de que el famoso "No te metás" no es otra cosa que el logro de una conspiración gubernamental que buscaba (y actualmente busca, y seguirá buscando) que la población no se entrometa en los chanchuyos del Estado.
El complot se basa en una idea simple: "¿para qué llegar hasta el fondo?".
Sicológicamente brillante, la campaña se viene centrando desde hace décadas en la forma que tienen los potes de yogures, postres y otros productos del rubro. Los fabricantes de estos envases han sido exhortados a diseñarlos de esta forma mediante beneficios y/o presiones varias, como ser eximisión de impuestos, subsidios provechosos o lisa y llanamente una buena serie de patadas en el culo.
¿Han notado que una vez que llegamos al fondo del envase, el mismo presenta siempre huequitos, hendiduras o rebordes que impiden que podamos retirar con la cuchara la última gota de alimento?
¿No les parece extraño que nadie haya notado nunca este error garrafal de diseño?
Esta imposibilidad de retirar lo último (que por otra parte hemos pagado y nos corresponde comerlo) es fomentada por el gobierno, en un claro mensaje que podría resumirse así: "¿para qué te gastás si es al pedo y sabés que no vas a lograr nada?".
Estadísticamente, comer el 98% del yogur contenido en un pote de 200grs. no lleva una persona más de 35 segundos. Intentar retirar del pote el 2% restante no se hace en menos de 4 minutos y medio, sin lograr nunca el objetivo y generando un malestar emocional intenso (incluso lesiones físicas por cortes a los que intenten sacar hasta la última gota con los dedos o la lengua).
La cantidad de personas que deben ser asistidas por profesionales de la salud mental por caer en el síndrome llamado "La última es la que engorda" ha crecido a niveles insospechados por las grandes campañas publicitarias tan de moda, que incentivan el consumo de estos productos.
Subliminalmente, en el inconciente colectivo de nuestro pueblo se han grabado en forma indeleble todas estas traumáticas experiencias dando cuerpo al "no te metás".
Vaya uno a saber que oscuros intereses internacionales se están encubriendo con este triste accionar delictivo.

martes, 13 de febrero de 2007

¿Miedo?, ¡já!, martes 13, papita pa'l loro.

A mi que no me vengan con las huevadas esas del martes 13 y viernes de brujas y todas esas perogrulladas.
Todavía no plantaron el árbol del que saquen la rama con el cual prendan la hoguera para quemar a la bruja que se transforme en fantasma y venga a asustarme por las noches.
Yo me desayuno a los martes 13.
Y almuerzo gatos negros debajo una escalera (ja ja, si, si, muy gracioso lo de rosarino comegatos, ja, ja, boludo), arrojando la sal sobre el hombro y gritando Menem tres veces.
Además no hay cosa más entretenida que atender el comedor un martes 13.
La gente se cuida, se hace la distraida pero se cuida.
Y nosotros les hacemos la mil y una, hasta que se cansan y se van, gritándonos "¡manga de mufas!".
Les llevamos fuentes espejadas y se las rompemos en la mesa, llenamos el local de gatos negros, colocamos una escalera enmarcando la puerta de entrada cosa que no se pueda evadir el hueco, no nos tocamos ni el derecho ni el izquierdo en todo el día aunque nos piquen hasta el hartazgo y todas esas cosas.
La gente se va muy ofendida y nosotros nos quedamos tirados en el piso despanzurrados de la risa.
Los martes 13 trabajamos a pérdida, generalmente terminamos tirando toda la comida que hemos hecho y no alcanzamos a comer nosotros mismos.
Pero por Dios, como nos divertimos.